Las mejores posturas de yoga para aumentar la flexibilidad

Tema elegido: Las mejores posturas de yoga para aumentar la flexibilidad. Te doy la bienvenida a un espacio amable y motivador donde cada respiración abre posibilidades. Hoy exploramos asanas efectivas, seguras y placenteras para sentir tu cuerpo más libre. Quédate, comenta tus avances y suscríbete para recibir nuevas prácticas inspiradoras.

Dobla ligeramente las rodillas, alarga el abdomen hacia los muslos y deja que la coronilla caiga pesada. Respira a ritmo lento, suelta la mandíbula y siente cómo cada exhalación libera el tejido posterior. Si necesitas apoyo, usa bloques bajo las manos para proteger la espalda baja.

Caderas que se abren: libertad en cada paso

Coloca la espinilla delantera diagonal si tus caderas están tensas y usa un bloque bajo el glúteo para nivelarlas. Respira hacia los costados de la cintura y suelta la frente al suelo o a un soporte. La sensación profunda llega gradualmente; no persigas el ángulo, deja que llegue con constancia.

Caderas que se abren: libertad en cada paso

Une las plantas de los pies y acerca los talones sin dolor. Sostén los tobillos, eleva el pecho y permite que las rodillas caigan pesadas. Mueve las caderas con microbalanceos, como alas que se abren. Un bolster bajo los muslos quita tensión y prolonga el descanso de la ingle.

Espalda móvil: suavidad en la columna

Marjariasana/Bitilasana (Gato-Vaca)

Coordina la inhalación con la extensión y la exhalación con la flexión. Imagina la columna como un collar de perlas que se mueve vertebra a vertebra. Mantén manos bien enraizadas y hombros alejados de las orejas. Crea calor articular antes de estiramientos más profundos para evitar rigidez.

Esfinge o Cobra baja (Variación suave)

Apoya antebrazos y alarga el esternón hacia delante. Activa glúteos de forma ligera y dibuja la barbilla hacia dentro para proteger el cuello. La sensación debe ser de amplitud frontal, no de compresión lumbar. Ajusta la distancia de codos para encontrar un arco cómodo y sostenible.

Supta Matsyendrasana (Torsión reclinada)

Acostado, deja caer las piernas a un lado y extiende los brazos en cruz. Respira hacia las costillas posteriores y suelta los hombros. La torsión expande los intercostales y libera la zona torácica. Un cojín entre rodillas equilibra pelvis y evita tensiones innecesarias en la zona sacra.

Cadena posterior completa con Adho Mukha Svanasana

Enraíza las palmas, presiona el índice y el pulgar, y envuelve costillas hacia dentro. Flexiona rodillas para alargar columna y luego explora extender. Lleva los isquiones al cielo y el corazón hacia los muslos. La calidad del alargamiento importa más que apoyar talones desde el primer intento.

Cadena posterior completa con Adho Mukha Svanasana

Pedalea los pies alternando flexión y extensión de tobillos. Eleva ambos talones y luego bájalos con control, sintiendo la fascia plantar. Coloca una correa entre manos y pies para intensificar el estiramiento sin colapsar hombros. Pequeños pulsos liberan adherencias con respeto al tejido.

Evita errores comunes y cuida tus articulaciones

01
La respiración diafragmática suaviza reflejos de defensa muscular. Inhala por los costados y exhala lento para permitir que el sistema nervioso confíe. Evita contener el aire al entrar en un estiramiento; en su lugar, amplía y suelta. Verás cómo el tejido cede sin dolor improductivo.
02
Bloques, cinturones y mantas no son trampas; son puentes hacia una práctica inteligente. Ajustan ángulos, descargan peso y protegen la zona lumbar. Si sientes tirón agudo, retrocede y eleva el suelo a tus manos. Cada soporte abre una puerta donde antes había un muro de tensión.
03
La sensación buscada es de estiramiento cómodo, no punzante. Mantén tolerancia de 6/10 y sal si aparece pinchazo. Evita rebotes; prefiere pausas respiradas de 30 a 60 segundos. Lleva un diario de práctica, celebra avances pequeños y comparte tus hallazgos con la comunidad para inspirar a otros.

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